Aunque solemos asociar las quemaduras con el calor, el frío extremo causa un daño celular similar en vegetales frescos:
- Cristalización del agua: Las verduras tienen un alto contenido de agua. Cuando la temperatura baja demasiado (cerca o debajo de los 0°C), el agua dentro de las células se congela y forma cristales de hielo. Estos cristales actúan como «agujas» que rompen las paredes celulares.
- Deshidratación severa: Al romperse las células, el agua se evapora más rápido una vez que el vegetal se expone a un aire menos frío o más seco, dejando manchas oscuras, marchitas o de textura correosa.
- Oxidación: Una vez dañada la estructura del vegetal, las enzimas internas entran en contacto con el oxígeno, provocando ese color marrón o negro característico de la «quemadura».